¿Hasta cuándo continuaremos leyendo El túnel? Parte 2

Viene de la Parte 1

Cada quien hace lo que puede con la literatura pero, creo que básicamente sólo se hacen dos cosas: sentirla o entenderla. Por esto, la adaptación cinematográfica de El perfume puede resultar decepcionante es poco o maravillosa. Para mí, esta no sería el primer libro arruinado en el cine. Otras atrocidades son: La insoportable levedad del ser, y 1984, cuyas imágenes son sólo eso, fotografía en movimiento carentes de valor, donde la palabra de los personajes no sólo sobra sino que estorba. Al contrario, El procesoSin novedad en el frente, que claramente no son fieles al libro, con su atrevimiento no solamente dan a conocer la interpretación de los directores, sino que redescubren la historia ante los ojos del lector más atento.

Hoy en día, debido a la diversidad con la que podemos llegar a los libros, ha sido necesaria la creación del concepto de paraliteratura. Cada vez existen más textos que forman parte de este género, debido a los especialistas en best-sellers, que buscan maneras de justificarlo encontrarles su lugar literatura. Nada más inútil porque son como la moda, y comparten su condena al reemplazo. Por el contrario, los long-sellers son libros clásicos que, por desgracia, evidencian lo poco que evolucionamos como individuos (y por eso los seguimos leyendo). La prueba de que El túnel es un long-sellerla es su venta legal e ilegal.

Gracias a la publicidad de las corporaciones, la sociedad, a nivel internacional puede ser fácilmente representada con las multitudes en las que uno (Castel en El túnel) se destaca por su ‘incapacidad de integración’. La historia sucede en Argentina, pero como el ambiente tiene más peso que el espacio, es prácticamente innecesario conocerla para imaginarse en ella, ya que edificios gigantes, parques, avenidas y multitudes, son algo que existe por todo el mundo. De igual forma sucede con el ambiente, donde las cosas parecen estar fuera de lugar, produciendo en el lector sensaciones como ansiedad, vértigo, y angustia. Esta novela no servirá a quienes usan los libros para pasar el tiempo: El túnel molesta, provoca, sacude… perturba a quien lo lee.

¿Hasta cuándo será posible la lectura de El túnel? (Hay que recordar su prohibición cuando fue publicada por primera vez.) Si dejamos que el mundo siga tal como va, NUCNA porque quienes no encajen en la sociedad, esos seres antisociales, encontrarán similitudes con J.P. Castel, no sólo en el aspecto criminal, sino en el afectivo y sensorial. Su soledad les será más llevadera con esta novela al lado.

A modo de conclusión, las personas cuyos dogmas giran en torno a la actualidad, no están preparadas para la novela: no entenderán a Juan Pablo Castel, y desperdiciarán su tiempo.

Anuncios

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s