Microcuentos Tuiteros 52

El río tenía otra melodía, así que salto para bailarla.

De tanta soledad, el espejo empezó a perder el brillo.

Primero perdió el color, luego el sonido… De la cajita musical solo quedó la cajita.

No me di cuenta de mi soledad hasta que ella me abrazó y me dejó extrañándola.

No la miraba, la contemplaba. Entre ellos no nació un sentimiento sino una religión.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. clararobayo dice:

    Me gustó el del abrazó, me pareció muy familiar…

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