Microcuentos Tuiteros 54

La bruja apenas hizo nada y ya lo tenía hechizado. Lo difícil fue quitarlo de encima.

Entre aullido y aullido, la luna se fue desvaneciendo y del lobo apenas quedó un hombre.

Al final de las risas y cuando nadie mira, desvisten al hipopótamo y le vuelven a colocar las cadenas.

Lo entrenaban cada día, lo amaron por años… pero nadie entrenó a los humanos para no llorar en la despedida.

No era una letra mal escrita, era una letra perdida en un alfabeto extraño. Con todo, el borrador le pasó encima.

 

Anuncios

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s